sábado, 4 de febrero de 2012

Lo útimo de Entrecortada ( Parte 2)



"Te digo adiós, y acaso te quiero todavía.
Quizá no he de olvidarte, pero te digo adiós..."

La última vez que me crucé con este poema fue cuando leía "La fuerza de Sheccid", un clásico en mis épocas de colegio. Siempre imaginé dedicársela a alguien, la idea rondaba mi mente un poco pecaminosa y suicida, en esas épocas entrecruzadas y algo entrecortadas. Pero jamás imaginé que este adiós sería para un ser inexistente en este mundo carnal.
Entendí algo, durante el poco tiempo que lleva Entrecortada y sé que tomarle tanta importancia a una simple página llena de ideas cursis, fueras de tono y algo confusas, es demasiado para ustedes, pero bueno, soy algo sentimental.
Comprendí (aunque lo haya mencionado antes) que la felicidad es el motor de todos nuestros logros y el amor es lo que nos impulsa a ella. Porque es así... ¡Amen! ¡Amen mucho! Lo que sea y a quién sea. Ama a tu amigo, a tu enemigo, a tu mascota, a tu maseta, a tu compañero de primaria, que alguna vez te quitó el borrador, a ese lomito saltado que prepara mamá (yo si lo amo), al que te pinta una sonrisa en cada oportunidad, al profesor que te jaló en quinto año, a tu familia y si no tienes familia, a la del vecino ¡Ámate! y nunca dejes de amar, porque es el único medio para alcanzar la felicidad.
Amé y amo a este blog.




1 comentario:

Stalmat dijo...

El amor te hace ser humano, esa es nuestra esencia, cuando amas a alguien te haces gigante no importa como resulte después el amor siempre queda en ti.

Mi libro favorito de el que mencionaste, me conmovió tanto que empecé con mi blog; querida colega, lo que escribimos no son cosas cursis, son frases que grita el corazón, esas frases que la lógica lucha por ahogar pero somo héroes por que a pesar de la batalla logran salir desde adentro.

=)