Te necesito...
como la flor necesita la luz,
como lo dulce necesita lo amargo
como el presente necesita el futuro,
te necesito...
porque la angustia no tiene respuesta
a la distancia...
Te necesito, y parece perdida esta frase,
y la repito en voz alta como la vida me ha enseñado.
Te necesito, y ya no tengo miedo.
Te necesito, y ya no escucho el silencio.